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ESTE VIERNES TIENE LUGAR LA EJECUCIÓN HIPOTECARIA SOBRE SANTA CLARA

Recuerdan que, en julio de 2003 el conjunto monástico fue declarado BIC. Aun así, el monumento se encuentra cerrado desde que las monjas clarisas lo abandonaron en 2002

Este viernes a las 10h, el juzgado ha fijado el plazo para el alzamiento del edificio del ex convento de Santa Clara, como finalización del procedimiento de ejecución hipotecaria del inmueble. El regidor de Gestión del Patrimonio Municipal, Ignacio Reig, se personará en el acto para hacer constar a la nueva propiedad -Altamira, sociedad inmobiliaria del Banco de Santander- la condición de Bien de Interés Cultural que afecta al ex convento, así como de la obligación de establecer un horario de visitas al público que marca la legislación vigente. Reig ha manifestado que van a iniciar conversaciones con los nuevos propietarios del monumento para crear un clima favorable de cara a la situación actual y a la futura gestión del monumento”.

Según el regidor, la propia inmobiliaria habría mostrado su predisposición a buscar una salida factible en esta situación. Está previsto que representantes de la entidad financiera se reúnan con el alcalde Roger Cerdà para una primera toma de contacto, una vez se haya hecho efectivo el traspaso de la propiedad del convento.

El procedimiento judicial de ejecución hipotecaria se inició a instancia del Banco de Santander para resarcir una deuda de 8’2 millones de euros contraído por la constructora Ordisa. El edificio fue vendido a esta constructora en 2006. En aquella ocasión, el anterior equipo de gobierno, con Rus como alcalde, dejó pasar la oportunidad de adquirirlo por 2’4 millones de euros. Más tarde, en 2009, Rus anunció la construcción de un hotel de lujo en el convento, proyecto que no nunca vio la luz. La matriz del Grupo Ordisa acabó entrando en situación de concurso de acreedores.

Recuerdan que, en julio de 2003 el conjunto monástico fue declarado BIC. Aun así, el monumento se encuentra cerrado desde que las monjas clarisas lo abandonaron en 2002. Esta circunstancia ha provocado que se disperse la mayor parte de los objetos de valor y obras de arte que se encontraban, según denunciaron en su momento tanto PSPV-PSOE, como EUPV y Compromis, mientras formaban parte de la oposición.